VISTA DE ARTE - CRISTINA FALERONI
Cartelera Cultural de Arte.
Espacio sin ànimo de lucro, dedicado a la difusiòn de actividades relacionadas con el Arte y la Cultura, exponiendo y apoyando a todos los talentos creativos.
Directora : Marìa Cristina Faleroni.

lunes 20 de febrero de 2012

Homenaje al Pintor Tàpies en el IVAM



Para que los amantes del arte puedan conocer la obra de Antoni Tàpies, el IVAM muestra con ‘Homenatge a Tàpies’ ocho de las obras más relevantes de este gran creador que forman parte de su Colección. Las piezas que se exhiben son: ‘La ligne rouge (Negre amb línia vermella)’, 1963 ; ‘Gran paquet de palla’, 1969; ‘Collage de cabells’, 1985; ‘Amor a mort’, 1980; ‘Surface grise rosâtre aux traces noires’, 1962 y ‘Gris amb cinc perforacions’, 1958.

El IVAM cuenta con la obra de Antoni Tàpies entre los valores principales de su Colección. Cómo máximo representante de la abstracción informalista, formó parte de una exposición inaugural del IVAM junto a Saura y Millares sobre el informalismo español. Entre las manifestaciones del arte de vanguardia en Europa, el informalismo, del que Tàpies fue un claro exponente, fue el movimiento del arte no figurativo que aglutinó la parte más significativa del resurgir pictórico en España, por su aportación regeneradora del arte moderno. A lo largo de los años transcurridos desde su creación los fondos del IVAM se han visto enriquecidos con la obra de Tàpies, estando su pintura y obra gráfica representada en la colección por más de setenta piezas.

Han sido diversas las ocasiones en las que su obra ha sido expuesta en el IVAM, desde la exposición antológica que se le dedicó en 1992 “Tàpies. Comunicació sobre el mur” o la exposición titulada la “Línea Roja”, homenaje a la obra del mismo título y sobre la que se articulaba una investigación sobre el arte abstracto español en la colección del IVAM. Esta exposición, antes de exhibirse en las salas del IVAM, fue inaugurada por los Principes de Asturias en la presentación del Instituto Cervantes de Estocolmo.

El impulso y la difusión de la obra de Tàpies ha sido constante por su inclusión en la programación de exposiciones que el IVAM ha organizado y presentado en otras instituciones como “One way, One Ticket”, “Informalismo y expresionismo abstracto” y “Arte español del siglo XX en la colección del IVAM”. El museo ha prestado obra del artista catalán a prestigiosos museos internacionales formando parte de diversas exposiciones colectivas.

Antoni Tàpies ( Barcelona, 1923-2012) Inició sus prácticas artísticas durante la larga convalecencia de una grave enfermedad. La creciente dedicación al dibujo y a la pintura le empujan a abandonar los estudios universitarios. En la década de 1940 ya expone sus obras, de marcada personalidad, que lo destacan en la panorámica artística del momento.


Gran paquet de palla, 1969


Es cofundador de la revista Dau al Set (1948). Influenciado por Miró y Klee incrementa entonces el factor iconográfico y la temática mágica. Poco a poco incorpora elementos geometrizantes y estudios de color que desembocan en un interés por la materia, el cual se traduce en telas de textura intensa y de grandes posibilidades expresivas y comunicativas. Con estas obras Tàpies logra, hacia mediados de los años cincuenta, el reconocimiento internacional. A partir de la década de los sesenta incorpora nuevos elementos iconográficos (signos de escritura, elementos antropomórficos, pisadas y signos que aluden a la realidad de Cataluña) y procedimientos técnicos (nuevas superficies, uso de objetos cotidianos y del barniz). El lenguaje pictórico de Tàpies ha evolucionado desde entonces y ha dado como resultado una creación plástica diversificada y productiva admirada alrededor del mundo.

Ha exhibido en el Museum of Modern Art y en el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, en el Museum of Contemporary Art de Los Angeles, en el Institute of Contemporary Arts y en la Serpentine Gallery de Londres, en la Neue Nationalgalerie de Berlín y en la Kunsthaus de Zurich, en el Musée d’Art moderne de la Ville de Paris, en el Jeu de Paume y en el Centre Pompidou de París, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, en el Institut Valencià d’Art Modern de Valencia y en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona, entre muchos otros.

Paralelamente a su actividad artística, Antoni Tàpies ha desarrollado una labor de escritor que ha dado lugar a diversas publicaciones: La pràctica de l’art (La práctica del arte, 1970), L’art contra l’estètica (El arte contra la estética, 1974), Memòria personal (Memoria personal, 1977), La realitat com a art (La realidad como arte, 1982), Per un art modern i progressista (Por un arte moderno y progresista, 1985), Valor de l’art (Valor del arte, 1993) y L’art i els seus llocs (El arte y sus lugares, 1999).

Antoni Tàpies creó la Fundació Antoni Tàpies en el 1984 con el objetivo de promover el estudio y el conocimiento del arte contemporáneo, poniendo especial atención en el análisis de su papel en la formación de la conciencia del hombre moderno.


Amor a mort, 1980


Obras en exhibición ‘Homenatge a Tàpies’
La ligne rouge (Negre amb línia vermella), 1963. Técnica mixta sobre lienzo y madera. Esta pieza es un clásico de nuestra contemporaneidad que pone de manifiesto el informalismo matérico que de forma magistral encabezó Tàpies. En ella debemos percibir un genuino cruce de ideas y de caminos en el que se dan cita con elegancia la tradición constructivista, la pulsión figurativa, la experimentación con nuevos materiales y la ruptura de la bidimensionalidad en la pintura.

Gran paquet de palla, 1969. Técnica mixta sobre lienzo. Como se puede apreciar en este lienzo Tàpies no muestra los objetos tal y como son, sino que los incorpora a su personal lenguaje. Esta obra forma parte de esa interpretación artística que él hace de la vida y del paisaje entendido en su simplicidad y desnudez. A finales de los sesenta y principios de los setenta, el artista intensifica su trabajo con objetos y pinceladas que parecen salirse de los límites del cuadro. Tàpies ya había trabajado intensamente con el mundo objetual desde los años 50, pero ahora lo hace de manera renovada, coincidiendo con el arte povera.

Collage de cabells, 1985. Técnica mixta sobre madera. El artista compone esta obra con una técnica concentrada, una vez más, en objetos reales efímeros para elevarlos a una nueva categoría superior. Con la incorporación de cabello humano a la obra, Tàpies ennoblece las acciones asociadas a la naturaleza humana a la que le dispensó parte de sus investigaciones artísticas.

Amor a mort, 1980. Acrílico sobre lienzo. En Amor a mort se muestran muchos de los juegos de opuestos que recorren la producción artística de Tàpies. El artista incorpora la palabra ‘amor’ para descomponerla y darle un significado contrario. Del mismo modo esa relación entre lo positivo y lo negativo viene marcada por los dos símbolos que incluye en los extremos del lienzo. Así mismo el contraste entre la intensidad del negro y la oportunidad de ruptura con la que inserta el blanco, sigue marcando ese camino de antónimos por el que tanto le gustó.

Surface grise rosâtre aux traces noires, 1962. Técnica mixta sobre lienzo. El control intelectual con que el artista impregna las superficies de su obra en la que predominan formas monocromas siempre próximas a tonos que nos remiten a paisajes de un territorio misterioso e imaginado queda reflejada en esta obra donde las zonas ocres y terrosas ganan terreno a cualquier otra tonalidad. El ‘no lugar’ queda retratado en esta superficie pictórica donde nos muestra un mundo hermético y místico, de difícil acceso debido a la irracionalidad de su lectura.

Gris amb cinc perforacions, 1958. Técnica mixta sobre lienzo y madera. Tàpies, con estudios como éste, llegó al informalismo matérico y a la abstracción telúrica a partir de un lirismo español renacentista, con base en los poetas ascetas, enraizado posteriormente con un misticismo oriental en el que sustentó su propio y enigmático lenguaje: el de los colores térreos, el de un orden desordenado, el de silencios y vacíos, el de punzadas y brechas sobre la superficie, el de pigmentos mezclados con materiales de todo tipo, en definitiva, el de la realidad doméstica como arte.

Homenaje a Tàpies
Del 20 de febrero al 20 de marzo de 2012
IVAM
Guillem de Castro, 118
Valencia 46003
Teléfono: +34 96 386 30 00
Web: www.ivam.es



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Carlos Chacòn expone sus "Piedras Azules". Pinturas


El jueves 23 de febrero, a las 7:00 pm, en los espacios de la Galería Freddy Villarroel ubicada en el Centro de Artes Omar Carreño de la Asunción, será inaugurada la exposición “Piedras Azules”, de Carlos Chacón, gracias al apoyo de la gobernación del estado Nueva Esparta a través del Iacene y el Centro de Artes Omar Carreño.
Carlos Chacón, es un arquitecto para quien no fue suficiente la creación de espacios para vivir. Había una necesidad más, la necesidad de expresarse y decidió incursionar en las Artes Plásticas hace 12 años, de la mano de su hermano, el prestigioso artista gráfico Luis Chacón a quien considera su gran maestro.

Veinte grabados sobre plástico y metal, realizados con una técnica llamada Metal-Graphic, componen esta exposición. "Los bloques de piedra dan muestra de un cosmos sereno y a la vez impetuoso y el hombre puede vagar con total libertad entre el caos o dejar que su sombra se proyecte en los megalitos de piedra azul", dice el artista.

Florángel Rodríguez, curadora de la muestra, señala: “Las piedras azules de Chacón, son el resultado de una búsqueda sublime del artista con un elemento mineral, remoto arquitectónico que en edades antiguas tenía una utilidad sagrada, como es el resguardo de la fe, y que eran los templos. El resultado de este hallazgo, es la creación de un nuevo lenguaje, que se estira entre la humanidad y el elemento natural, no sin antes advertir que es un hecho de colisión”.



José A. Chacón La Torre, escribe en el texto del catálogo: “Las Piedras Azules de Carlos Chacón, son el esfuerzo del grabado por descubrir… La geometría esencial de la piedra se junta con la devoción al orden, y en esa asociación, recupera un vínculo sagrado que evocará el principio de los tiempos”.

La muestra permanecerá exhibida al público hasta el 23 de marzo en la Galería Freddy Villarroel, de lunes a viernes de 9:00 am a 6:00 pm.

Centro de Artes Omar Carreño
La Asunción, frente a la Plaza Bolívar, al lado del Museo Nueva Cádiz
Isla de Margarita, Nueva Esparta, Venezuela
Tel: 02957727150



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viernes 17 de febrero de 2012

Entre dos Mundos, exposiciòn individual del artista Josè Bedia


“Entre dos mundos”, es el nombre de la exposición individual de José Bedia que quedó formalmente inaugurada y finalizarà el 18 de marzo de 1012 en la Casa de América de Madrid. Esta muestra reúne alrededor de 30 dibujos y en palabras de Isabel Durán, comisaria de la muestra: “El atractivo formal del trazo de su dibujo fortalece intensamente la eficacia de esa reflexión. La forma plástica escogida por Bedia es particularmente eficaz. En el caso concreto de esta exposición, la mayoría de las piezas tienen como soporte un papel que remite a lo originario por estar hecho a mano o tener un carácter muy poco industrial. Sobre este ‘sencillo’ soporte se plasman las ideas. Él dice: ‘Los materiales deben ser sencillos como las ideas. No me gustan las decoraciones innecesarias ni los barroquismos’. Pues bien, con esa incisiva sencillez usa el carbón, el óleo, el acrílico… aplicado muchas veces directamente con las manos como en una especie de transmisión directa de la voluntad de estar verdaderamente dentro de la obra.”

En las notas periodísticas en España dedicadas sobre esta muestra de Madrid, se destaca al José Bedia y su relación con el Perú al remarcar que en los últimos tiempos el artista está estudiando y profundizando la región amazónica y del norte del Perú, áreas geográficas que en su opinión, “coinciden con culturas muy específicas”.

Entre dos Mundos
José Bedia
Finaliza el 18 de marzo de 2012
Salas Frida Kahlo y Diego Rivera
Casa de América de Madrid
Plaza de la Cibeles, 2 – 28014.



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jueves 16 de febrero de 2012

Recuperan tres sinfonìas olvidadas durante un siglo de Tomàs Bretòn



Charo Otegui, presidenta de Acción Cultural Española (AC/E); José Ramón Alonso Peña, director general de Políticas Culturales de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León; Consuelo Díez, asesora de música de la Viceconsejería de Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid; Emilio Casares, director del Instituto Complutense de Ciencias Musicales (ICCMU); Ramón Sobrino, catedrático de Musicología de la Universidad de Oviedo y José Luis Temes, director de orquesta, presentarán el próximo jueves 16 de febrero a las 19:15 hs en la Sala Gayarre del Teatro Real de Madrid el álbum Las 3 sinfonías de Tomás Bretón. Esta grabación recupera este trío de obras escritas por el maestro salmantino entre finales del siglo XIX y principios del XX que lo consolidaron como uno de los compositores más representativos del romanticismo español.

Con la edición en doble CD de Las 3 sinfonías de Tomás Bretón culmina el proyecto de recuperación de estas obras del compositor olvidadas en nuestro repertorio durante más de un siglo. El Instituto Complutense de Ciencias Musicales (ICCMU) promovió, en un primer lugar, la recuperación de esta parte desconocida del patrimonio musical español. Gracias a la labor de Ramón Sobrino se han revisado y estudiado las partituras de Bretón que se conservaban en el Fondo Tomás Bretón de la Biblioteca Nacional de España (sinfonías 1 y 3) y en la Biblioteca del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (sinfonía 2). Para la edición crítica se han utilizado también las copias y particellas del archivo de la Sociedad de Conciertos de Madrid. Acción Cultural Española (AC/E) y la Comunidad de Madrid se han sumado al proyecto con la edición, en el Sello Verso, de estas tres sinfonías con el doble objetivo de descubrir o redescubrir el legado de Bretón y hacerlo accesible tanto para el gran público como para los programadores musicales de dentro y fuera de nuestras fronteras.

La Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León ha apoyado de manera decisiva la recuperación de este patrimonio musical poniendo a disposición de los promotores del proyecto la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, avalada por veinte años de trayectoria profesional, así como la Sala Sinfónica del Auditorio Miguel Delibes para las sesiones de grabación de los discos, que se llevaron a cabo en septiembre y noviembre de 2011 bajo la batuta de José Luis Temes.

El estuche que se presenta ahora contiene, además de las tres sinfonías de Bretón en dos CDs, un cuadernillo bilingüe (español-inglés) con las trayectorias profesionales de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y de José Luis Temes, así como un amplio artículo de este director de orquesta sobre las tres sinfonías recuperadas.

Para la mayoría de los aficionados y estudiosos de la música española, hablar de Tomás Bretón (Salamanca, 1850-Madrid, 1923) es hablar exclusivamente de La verbena de la Paloma. El éxito de este sainete, sobre libreto de Ricardo de la Vega, fue tan arrollador que pueden contarse en decenas de miles las representaciones que acumula ya en su historia, desde su estreno en el Teatro Apolo de Madrid, en febrero de 1894.

Pero no es menos cierto que Tomás Bretón pagó un alto precio por este éxito, pues ni entonces ni recientemente el público mostró interés alguno por otras muchas bellezas que esconde el resto de su catálogo, tanto teatral como sinfónico y de cámara. Afortunadamente, en los últimos años han vuelto a la luz algunas de sus obras –óperas, especialmente-, que han revelado la extraordinaria categoría del compositor salmantino. Labor de recuperación que incluye ahora sus tres sinfonías.

Tomás Bretón abordó la composición de su Primera sinfonía con veintiún años. En torno a 1870-75 se vivió en España un incipiente fervor por el género orquestal, que en otros países de Europa había adquirido ya desarrollo y madurez. Con esta premisa, no es de extrañar que esta Primera sinfonía, en Fa mayor sea un trabajo a la búsqueda de un estilo sinfónico propio. Los modelos son muy evidentes –Schubert, Mendelssohn, Bizet…-, pero también lo es una cierta voz personal que se puede admirar luego en el mejor Bretón posterior.

El músico terminó la partitura, dedicada “Al ilustre maestro D. Emilio Arrieta”, en noviembre de 1872 y la presentó a la orquesta de la Sociedad de Conciertos, para su posible estreno. El 22 de marzo de 1874, bajo la batuta de Jesús de Monasterio, la citada orquesta presentó la nueva obra en el teatro Príncipe Alfonso de Madrid. La acogida fue favorable y alentadora, aunque sin entusiasmo.

La Segunda sinfonía, en Mi bemol mayor, es once años posterior. Bretón había ganado el concurso de la Academia de Bellas Artes, que le permitiría una estancia becada en Roma y otras capitales europeas. Si el trabajo principal de su primer año en Roma fue el oratorio El Apocalipsis, en el segundo (1882) se centró especialmente en su vuelta al género sinfónico, con una obra de gran aliento sobre los pasos de Beethoven, y más especialmente sobre la Sinfonía heroica. Bretón no tiene la menor voluntad de ocultar el modelo, que muestra con no disimulado orgullo. Él vivía entones en Viena, y en la capital austriaca escribió y concluyó la obra en 1883.

De regreso a España, no logró interesar a las orquestas para su estreno, que tuvo lugar siete años después (2 de marzo de 1890), de nuevo en el Teatro Príncipe Alfonso y de nuevo con la Orquesta de la Sociedad de Conciertos, esta vez dirigida por él mismo. El público y la crítica de Madrid acogieron este estreno con más respeto que entusiasmo.

Veinte años después, Enrique Fernández Arbós se dirigió a su amigo Tomás Bretón en demanda de una obra orquestal para su recién nacida Orquesta Sinfónica de Madrid. El compositor, quizá por el desencanto que padecía sobre la poca aceptación de sus dos anteriores sinfonías, o quizá por la urgencia con la que Arbós le formuló el encargo, optó por que su nueva sinfonía resultara de la orquestación de su recientísimo Quinteto con piano (1904), que había obtenido un éxito muy grande en su estreno y que, con sus cuatro tiempos, era en realidad una sinfonía en potencia.

La partitura de dicho Quinteto está hoy perdida, por lo que es imposible averiguar las posibles diferencias que puedan presentar una y otra versiones. Bretón realizó la orquestación en sólo unos meses y en mayo de 1905, quedó concluida la versión orquestal que dió lugar a su Tercera sinfonía. El 12 de mayo siguiente Arbós dirigió su estreno en el Teatro Real. La crítica, que sólo unos meses antes se había deshecho en elogios hacia el Quinteto original, censuró duramente esta versión orquestal, indicando que la sustancia musical no se adaptaba al mundo sinfónico. Es difícil saber si esta afirmación más que artística era crítica con Bretón por no haber compuesto una obra de nuevo cuño. El compositor salmantino, una vez más, quedó desilusionado por la mínima comprensión hacia su quehacer sinfónico, y nunca volvió sobre él en los casi veinte años que le quedaban de vida activa.

Bretón forjó su carrera de compositor a lo largo de unas 130 obras. En el terreno teatral, ideó seis óperas de gran formato (Los amantes de Teruel, Garín, La Dolores, Raquel, Farinelli y Tabaré), casi 20 zarzuelas en dos o tres actos, y unas 30 piezas líricas de género chico (en un acto).

Acción Cultural Española (AC/E) es una institución cultural de carácter público que promociona y difunde las diversas realidades culturales de España dentro y fuera de nuestro país. Apuesta firmemente por el arte contemporáneo en español, esto es, por el ideado y formulado a uno y otro lado del Atlántico y, especialmente, por la colaboración entre los artistas españoles e iberoamericanos.

Fuente: Departamento de Comunicación AC/E
www.accioncultural.es



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lunes 13 de febrero de 2012

Retrospectiva de Marc Chagall en el Museo Thyssen Bornemisza




La primera retrospectiva que se organiza en España del artista ruso Marc Chagall se presenta, a partir del 14 de febrero, en el Museo Thyssen-Bornemisza y en la Fundación Caja Madrid. Más de 150 obras procedentes de colecciones e instituciones públicas y privadas de todo mundo, reunidas en ambas sedes, para repasar toda la trayectoria de uno de los artistas más destacados del siglo XX; un creador singular, con un estilo personal e inconfundible, que ocupa un papel clave en la historia del arte. El MoMA y el Guggenheim de Nueva York, la Kunsthaus de Zürich, el Kunstmuseum de Berna, el Stedelijk Museum de Amsterdam, el Tel Aviv Museum of Art, la Tate Modern de Londres,… y así hasta un total de veinte museos de todo el mundo, junto a un gran número de colecciones particulares, que han cedido para la ocasión piezas fundamentales de sus fondos. Mención especial merecen el Centre Pompidou de París, desde donde han viajado nueve obras, y la propia familia del artista, que ha contribuido al proyecto con un generosísimo préstamo. El resultado, una larga y completa selección de obras maestras realizada por el comisario de la muestra Jean-Louis Prat, presidente del Comité Chagall, que hacen de esta exposición un acontecimiento artístico de primer orden, difícilmente repetible, y una ocasión única para acercarse a la extensa y particular obra de este artista imprescindible.

El poeta con alas de pintor
Marc Chagall desarrolló un estilo pictórico expresivo y colorista, muy vinculado a sus experiencias vitales y a las tradiciones religiosas y populares de la comunidad judía rusa. En él combinó ciertos elementos de la vanguardia cubista, del fauvismo y del orfismo de Robert Delaunay, para crear un estilo personal y difícil de clasificar. Nacido en la ciudad bielorusa de Vitebsk, Chagall tuvo una larga vida casi centenaria, marcada por todos los grandes acontecimientos históricos de la primera mitad del siglo XX. Trabajador incansable y siempre abierto a nuevas experiencias y conocimientos, su producción artística es rica y abundante; estuvo siempre abierto a explorar nuevas técnicas -óleo, grabado, escultura, cerámica, vidriera..- y acometer nuevos proyectos. Un capítulo importante de la exposición está dedicado, por ejemplo, a su importante faceta como ilustrador de libros. A lo largo de toda su vida, Chagall estuvo acompañado por poetas y escritores, que fueron sus amigos y con los que mantuvo una relación de mutuo reconocimiento. Breton, Malraux, Cendrars, Apollinaire,…muchos veían en él a un “pintor literario”; y Chagall amaba la literatura, sobre todo el mensaje de libertad que contienen las palabras a las que él supo enriquecer con sus composiciones llenas de fantasía y de color.



Chagall fue, efectivamente, un maestro del color; sus tonos vibran con distintas intensidades, logrando realzar el contenido de los cuadros: sus azules, verdes, rojos o amarillos dan vida a los personajes, reales o fantásticos, que pueblan su particular universo. Un mundo en el que todo es posible y que no deja de sorprendernos, basado en historias vividas o imaginadas: un violinista, un rabino, una pareja de enamorados, un saltimbanqui, un paisaje y toda una amplia gama de animales fabulosos, pueblan sus complejas composiciones. En su obra los colores se mezclan de forma impensable, al igual que lo hacen sus extraños personajes. Esta peculiar combinación hace de él un precursor del surrealismo, tal como manifestó el teórico de este movimiento, André Breton:

«Con él la metáfora hizo su entrada triunfante en la pintura moderna».

Rusia (Vitebsk, 1887) – Francia (Saint-Paul de Vence, 1985)
Procedente de la lejana y provinciana ciudad de Vitebsk, con un importante núcleo de población judía, en el verano de 1911 el joven Chagall viaja por primera vez a París e intenta abrirse camino en la que entonces era la gran capital del arte. Hizo amistad con los pintores Léger, Modigliani o Soutine, y con los poetas André Salmon, Max Jacob y Guillaume Apollinaire, entre otros. En los años siguientes a su llegada a París expuso en el Salon d’Automne y en el Salon des Indépendants. A través de Guillaume Apollinaire conoció al marchante berlinés Herwarth Walden, que seleccionó tres obras suyas para el primer Herbstsalon de 1913 en Berlín y en cuya galería, Der Sturm, presentó su primera exposición individual en 1914. El público alemán, habituado al expresionismo, recibió su obra con entusiasmo; fue el arranque de su fama mundial, pasando de ser un joven artista con talento a obtener prestigio internacional.

Desde Berlín viajó a Vitebsk, su ciudad natal, donde le sorprendió la guerra. En 1915 contrajo matrimonio con su novia, Bella Rosenfeld, y, tras la Revolución rusa, ejerció durante dos años como director de la Escuela de Arte de Vitebsk. Debido a sus diferencias con Kazimir Malévich tuvo que abandonar la academia y en 1920 comenzó a trabajar en el Teatro Estatal Judío de Moscú realizando decorados y vestuarios.



En 1922 abandona Rusia para siempre y, tras pasar una corta temporada en Berlín, en 1923 se instala de nuevo en Francia. Allí vivió el resto de su vida a excepción de un periodo, entre 1941 a 1948, que residió en Estados Unidos para evitar ser deportado y durante el que, en 1946, el Museum of Modern Art de Nueva York celebró una exposición retrospectiva de su obra que consolidó su reputación internacional.

La Virgen de la aldea fue el primer Chagall que adquirió el barón Thyssen-Bornemisza en 1965; más tarde, sumaría a su colección otras tres obras excepcionales que actualmente forman parte de la colección permanente del Museo: El gallo, La casa gris y Desnudo. En una de las biografías de la familia Thyssen el Barón recuerda: “Una vez le pregunté a Chagall por qué siempre pintaba vacas tocando el violín en los cielos de sus pinturas. Chagall simplemente me respondió que había crecido en el campo y por lo tanto, siempre había estado rodeado de vacas. ‘Por eso siempre que puedo pinto vacas en el cielo’”.

El recorrido de la exposición por las salas del Museo Thyssen- Bornemisza y la Fundación Caja Madrid sigue un orden cronológico: la primera parte, “El camino de la poesía”, transcurre desde los inicios de su obra en Rusia y sus primeros años en París hasta su exilio forzoso en Estados Unidos, incluyendo su experiencia en la Rusia revolucionaria y su regreso a Francia en 1920. En “El gran juego del color”, en las salas de Caja Madrid, la atención se enfoca en su evolución artística posterior a 1950, con los grandes asuntos que centraron el interés del artista en las últimas décadas, como la Biblia o el Circo, su relación con los poetas contemporáneos y su producción escultórica y cerámica.



El camino de la poesía
Entre 1911 y 1914 Marc Chagall residió por primera vez en París. El pintor llegó a la capital francesa junto a Leon Bakst, su profesor en San Petersburgo, y, según su propio relato, inmediatamente se sintió seducido por el arte francés: «Bakst le dio un giro a mi vida. Nunca olvidaré a este hombre. En 1911 me invitó a ir con él a París como su asistente, pero allí nos separamos y yo caí en el ambiente de los artistas europeos contemporáneos. En el Louvre, delante de la Olimpia de Manet, de Courbet y de Delacroix, entendí lo que son el arte ruso y Occidente. Me sentí cautivado por el sentido de la medida y el gusto de la pintura francesa».

A pesar de la fascinación que siente por el ambiente artístico y la forma de vida parisiense, Chagall sigue siendo fiel al mundo de su Rusia natal, que añora y que rememora constantemente en su pintura. Por otro lado, su fuerte compromiso con la libertad le lleva a no adherirse a ninguno de los movimientos artísticos de vanguardia (cubismo, fauvismo,...), aunque sí muestra en esos años su influencia, dando como resultado un arte que causa admiración y extrañeza entre sus contemporáneos. La primera intención de Chagall al decidir dedicarse a la pintura había sido liberarse de la tradición del judaísmo hasídico, que consideraba sacrílega la representación de imágenes del hombre; quizás por ello, Chagall se mantuvo siempre dentro de la figuración y jamás se adentró en la abstracción como la mayoría de sus compatriotas. La habitación amarilla, El violinista, Dedicado a mi prometida, La boda, son algunos de los magníficos ejemplos de su trabajo en París que pueden contemplarse en el arranque de la exposición. Son obras de gran formato y composiciones complejas en las que aparece ya ese universo completamente nuevo y único creado por Chagall; un mundo poético, fantástico o soñado, en el que todo es posible, y en el que mezcla los recuerdos de su juventud y su innato sentido del color con la geometría y descomposición de las formas del cubismo o con el colorido vibrante de los pintores fauves.

En el verano de 1914 regresa a Vitebsk para ver a su novia, Bella. Aunque su intención era volver a París tras una corta estancia, el estallido de la Primera Guerra Mundial, primero, y de la Revolución bolchevique, después, le hicieron permanecer en su país hasta 1922. El fuerte contraste entre la efervescencia vanguardista parisiense y la vida tranquila de la provinciana Vitebsk, «triste y alegre», como la describe Chagall en su autobiografía, provocó una transformación en su pintura. Durante los seis años de estancia en esa pequeña ciudad judía antes de su traslado a Moscú, pintó una serie de cuadros -que él denominaba «documentos»- sobre sus gentes y sus paisajes: Bella sobre el puente, El tratante de ganado, La novia de las dos caras, El violinista… Entre estas obras se encuentra un conjunto de vistas de la ciudad en las que Chagall, con su peculiar lirismo, combina sentimientos contrapuestos, a veces idílicos, otras nostálgicos o apocalípticos, que respondían a la felicidad tras su reciente matrimonio o a las tensiones emocionales que le produjo la Revolución bolchevique, en la que el pintor tuvo un papel muy activo en los primeros años. Chagall nos muestra las iglesias y los hogares modestos de sus paisanos y convierte a Vitebsk en la ciudad idílica que sobrevolaba su amada esposa Bella o diversos personajes -Sobrevolando Vitebsk, Hombregallo sobrevolando Vitebsk,….- o en la población triste y apocalíptica que vemos, por ejemplo, en La casa gris del Museo Thyssen.



En 1927 Chagall firma un contrato con el marchante Georges Bernheim que marcaría el inicio del imparable éxito del pintor. Cinco años antes, había decidido volver a Occidente; primero se trasladó por un tiempo a Berlín hasta que, en septiembre de 1923, su amigo el poeta Blaise Cendrars le convenció para volver a la capital francesa y aceptar el encargo de Ambroise Vollard de ilustrar con una serie de grabados su edición de Las almas muertas de Gógol y de las Fábulas de La Fontaine. Para ilustrar el texto del escritor ruso realiza 107 grabados entre 1924 y 1927, en los que muestra un dominio absoluto de las técnicas de punta seca y aguafuerte; con su profundo conocimiento del pueblo ruso y su enorme fantasía, Chagall inventa personajes que representa con total libertad y con una mordaz ironía casi caricaturesca. En 1927 empieza a trabajar en las Fábulas de La Fontaine, para las que crea un conjunto de ilustraciones que se adecúan de forma impecable a la fantasía e ironía del escritor francés, cuyos poemas estaban poblados tanto de héroes de la mitología clásica y popular como de todo un repertorio de animales que se comportaban como seres humanos. A lo largo de esos años realiza también una serie de gouaches y obras independientes, claramente inspirados en esos mismos temas, de los que se reúne en la exposición una completa selección de más de cuarenta obras (La gata transformada en mujer, El zorro y las uvas, Las dos palomas, El gallo,…) junto a una edición de los dos libros y una selección de las propias ilustraciones enmarcadas.

Años más tarde recibe un nuevo encargo de Vollard: la ilustración de la Biblia, proyecto que vuelve a conectarle con su infancia y con la tradición judía hasídica de su pueblo natal. Mar Chagall maneja las distintas técnicas de grabado con gran virtuosismo, juega con el blanco y negro, el trazo grueso y el fino, logrando un conjunto de obras de una fuerza excepcional. De valor artístico unánimemente reconocido, estos libros marcan una etapa importante en la obra y las reflexiones de Chagall en la primera mitad del siglo XX. Él mismo comentará sobre esta parte de su producción:

«Creo que algo me habría faltado si, aparte del color, no me hubiera ocupado también, en unos momentos de mi vida, del grabado y la litografía… Cuando cogía una piedra litográfica o una plancha de cobre, era como si tocara un talismán. Me parecía que en ellas podía colocar todas mis tristezas, todas las alegrías… Todo aquello por lo que había pasado a lo largo de mi vida: los nacimientos, las muertes, los matrimonios, las flores, los animales, los pájaros, los pobres obreros; los padres, los enamorados en la noche, los Profetas Bíblicos, en la calle, en casa, en el Templo y en el Cielo. Y, con la edad, la tragedia de la vida, en nosotros mismos y en torno a nosotros».

El gran juego del color |En 1944 Bella murió inesperadamente y Chagall deja de pintar durante unos meses. Un año después, su asistente Virginia McNeil se convierte en su nueva compañera. Con ella volverá definitivamente a Francia y, en la primavera de 1950, se instalan en la localidad de Vence, en la Provenza. Una nueva luz, la del sur de Francia, vuelve a fascinar a Chagall y encuentra ahí una nueva tierra de acogida; una tierra de colores celestes que impregnan sus obras de las últimas décadas y en las que no abandona sus temas clásicos, la religión, la familia, los sueños, la fábula o el circo: El circo azul, La danza, Los tejados rojos, Mundo rojo y negro, La guerra, Los amantes en el poste…. son algunos de los títulos que pueden verse en la gran sala central de la Fundación Caja Madrid.



En esos años se embarca también en una nueva aventura artística: la cerámica. La invención de formas y la aplicación del color sobre el barro o el barniz le permiten enlazar con un arte de tradición popular por el que rápidamente se siente entusiasmado. Esta experiencia le conducirá pronto a adentrarse también en el mundo de la escultura y empieza a trabajar el mármol, la piedra o el bronce; materiales imperecederos con los que recupera los gestos y los recuerdos de un arte primitivo, de nuevo una vuelta a sus orígenes, a la religión, a la fantasía:

“En la cerámica, en la escultura, ¿qué puedo aportar? Tal vez el recuerdo de mi padre, de mi madre, de mi infancia, de los míos. Ante la materia ¡hay que ser humildes, hay que someterse a ella! La materia es natural, y todo lo que es natural es religioso”.

La exposición reúne una selección de piezas escultóricas, cerámicas y relieves, algunas de ellas inéditas, que centraron la actividad del artista a partir de 1950. En esos años Chagal recupera también algunos proyectos abandonados con motivo de la guerra, como las ilustraciones de libros, y se embarca en otros nuevos. Una retrospectiva en Jerusalén en 1951 le llevará a Israel que, a partir de entonces, visita con asiduidad. En 1952 se separa de Virginia y poco después se casa con Valentina Brodsky (Vava); su viaje de luna de miel a Grecia le inspira un nuevo proyecto de ilustración: Dafnis y Chloe, para cuyo montaje en la Ópera de París hizo también vestuarios y decorados. En 1958 se inicia en la creación de vitrales y realiza diseños para la catedral de Metz, la sinagoga de la Clínica Universitaria de Hadassah, en Jerusalén, o el Art Institute de Chicago, entre otras. En 1963 el ministro de cultura francés, André Malraux, le encarga los frescos del techo de la Ópera de París, doscientos metros cuadrados en los que Chagall realiza un homenaje a los grandes compositores -Mozart, Ravel, Stravinsky o Debussy- y cuyo boceto puede verse en una de las salas de la exposición.



El recorrido termina con un espacio dedicado a uno de sus grandes temas: el circo. Un mundo mágico por el que muestra gran interés a lo largo de toda su vida y que de nuevo le conecta con su infancia en Vitebsk, donde era frecuente la llegada de grupos ambulantes de saltimbanquis que, con su aire de libertad y fiesta, fascinaba a los niños que como él esperaban impacientes su visita. Ya en la década de 1920 Vollard, que tenía un palco en el Circo de Invierno parisiense al que a menudo invitaba a Chagall, le hizo el encargo de ilustrar un libro sobre el tema, pero será en los años 1960 cuando concentra más su atención sobre él, quedando plasmado en un conjunto de gouaches y en un libro editado en 1967.

En 1969 se organiza la más importante retrospectiva de su obra en el Grand Palais de París. En 1973 la ministra rusa de cultura le invita a visitar su país natal a donde no volvía desde 1922; ese mismo año, se inaugura en Niza el Museo Nacional del Mensaje Bíblico Marc Chagall. Con 97 años inaugura la gran retrospectiva que en 1984 organizó la Fundación Maeght. Pocos meses después fallece en su casa de Saint-Paul de Vence, dejando en marcha numerosos proyectos inacabados



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viernes 10 de febrero de 2012

Muestra de Ilustraciones en el Museo El Chopo



Como un homenaje a los 21 años de trayectoria artística de una de las agrupaciones más representativas del rock mexicano, se llevará a cabo la muestra de cartel Seguiremos siendo. Ilustrar a Café Tacuba en la que participan diseñadores, ilustradores y artistas visuales. La muestra consta de 48 piezas, las cuales tiene como temática ilustrar una canción de la banda. Previo a la inauguración de la muestra se proyectará el documental Seguir siendo. Café Tacuba 2010.

A través de una invitación directa a profesionales e íconos de la ilustración en México, y de una convocatoria dirigida a principiantes y estudiantes de carreras afines a las artes gráficas, el despacho regiomontano Xplaye Diseño creó este proyecto registrando 200 propuestas.

En la muestra, que se presentó anteriormente en Monterrey, se apreciará el trabajo de Mr. Kone (César Evangelista), El Grand Chamaco, WeEatDesing, Buque, ParanoidMe, FolkFolkFolk, Renato Guerra, Paulo Villagrán (también coordinador de la muestra en la Ciudad de México), Cruz Martínez, #Anónimo, Roberto Acuña, Tadeo Mendoza, Ángel Estrada, César Nández, Emily García, Lucero Rodríguez y James Calavera, por mencionar algunos.

Algunas de las canciones de Café Tacuba que fueron ilustradas son: El baile y el salón, Chilanga banda, El borrego, La ingrata, El espacio, El metro, Rarotonga, Volver a comenzar, La negrita, Las flores, Esta vez, Chica banda, Eo, Eres, Ojalá que llueva café, El Tlatoani del barrio, 53100, Seguir siendo, Alármala de tos, Revés, La muerte chiquita, Esa noche, Amores perros y El ciclón, entre otras.

La muestra tiene como antecedente el primer homenaje de ilustración realizado en 2010al músico argentino Gustavo Cerati en Monterrey, Nuevo León, en la Galería de exposiciones de CONARTE (Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León).

Café Tacuba inicia su carrera musical a finales de los ochenta, su música fusiona el rock, la música electrónica, el hip hop y el folklore por lo que no es fácil ubicarlo en un género musical. Con 21 años de trayectoria, la banda es considerada un ícono de la cultura popular mexicana.

El evento es liderado por el despacho de diseño regiomontano Xplaye Diseño con el apoyo y patrocinio de colegas e instituciones de cultura como la Facultad de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Asimismo, se pretende recaudar fondos con la venta de las ilustraciones para ayudar a la Asociación de Espina Bífida de Nuevo León, la cual a través de 17 años ha ayudado a mejorar la calidad de vida de más de 840 niños que padecen esta enfermedad.

Seguiremos siendo. Ilustrar a Café Tacuba
Del 8 de febrero al 13 de mayo de 2012
Inauguración: miércoles 8 de febrero, 19:30 horas
Entrada libre
Museo Universitario del Chopo
Dr. Enrique González Martínez no. 10, Col. Santa Ma. La Ribera
Tel. 5546 1245, 5535 2186
www.chopo.unam.mx



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martes 7 de febrero de 2012

Las maravillosas pinturas de Carlos Tapia en su Muestra "Paisaje Urbano"


La pintura reciente de Carlos Tapia genera un sugestivo impacto inicial por su penetrante colorido. Dominan colores primarios, fuertes, en escala larga que van formando una imagen de paisaje arquitectónico urbano en una sugestiva perspectiva que puede ser ascendente o viceversa. En mirada inclinada. Lineal y definida. Esto nos lleva a no sorprendernos al venir en conocimiento que Tapia proviene de la arquitectura y que no puede dejar de presentar en su obra la influencia que esos estudios dejaron en él. Huella profunda que ha permanecido en la evolución de su obra pictórica.

Nacido en Costa Rica, este joven artista presenta nuevamente su obra en Venezuela. Participó en la Feria Iberoamericana de Arte (FIA) del año XXXX representado por la Galería Valanti de San José, Costa Rica. Hoy nos presenta su primera exhibición individual en Caracas. Con formatos grandes y medianos darán la oportunidad al veedor venezolano de admirar su obra con toda su riqueza, fuerza del impacto inicial, un exuberante color y una moderna temática que de seguro capturará a la primera contemplación. Se confirma lo que nos dice Bélgica Rodríguez en el texto crítico: “El acto de pintar es en Tapia acto épico que se traduce en “espectáculo” visual. Las formas trascienden los límites del soporte para proyectarse al infinito igual que rayos de colores perceptibles solo a la imaginación del que mira. La calidad plástica es completa, lo que el artista desea expresar está allí respetando todas las reglas de la buena pintura”.



El significado del arte es mucho más complejo que el justificar su existencia. Primeramente son aquellos elementos formales que, definiendo una expresión estética, llevan a la valoración de un significado resumido en un tema dado, el que al final es lo que menos importancia tiene en la presunción del trabajo del artista como una obra de arte representativa de la traducción en imágenes de su visión plástica del mundo. Por otro lado debe ser la suma de emociones espirituales con conceptos intelectuales, la consecuencia de una sensibilidad propia, de un conocimiento exhaustivo de la historia del arte y de un contexto humano y cultural. Por todo esto, generalmente se hace difícil reducir una producción artística resultado del trabajo de una personalidad creadora a compartimentos estancos ligados o no a la historia del arte y de las ideas. Cada artista desarrolla su estilo sin que fuera de él hayan leyes fijas que lo gobiernen. La libertad es la plataforma fundamental de la creación. En este sentido, un pintor como Carlos Tapia, joven, talentoso, gran trabajador y perseverante con sus propios ideales estéticos, ha desarrollado un estilo que le pertenece, una estética profundamente propia que le ubica en una vanguardia personal en el arte de estas dos últimas décadas. La suya es una pintura de efectos teatralmente plásticos, llenos de humor e ironía y de compleja simplicidad, valga la definición un tanto contradictoria.

Las arquitecturas imposibles de Carlos Tapia no son transcripciones de una realidad vivida. Ellas son aquellas asociaciones privadas que le corresponden en la fantasía de su universo subjetivo. La trayectoria de este artista costarricense ha estado marcada por la constante de un “paisaje urbano” representado a partir de perspectivas cenitales y escorzos que se proyectan desde fuera del soporte hacia el interior de la pintura. Es la mirada omnisciente del “Voyeur” que colocado arriba del foco de acción de las estructuras arquitectónicas, las deforma y convierte, prácticamente, en caricaturas de ellas mismas. Una de las características más directa es la violencia cromática con la que invade hasta el más pequeño segmento de la composición, siempre organizada en ritmos orgánicos y sinuosos. La visión del artista se concreta en atmósferas de ciencia ficción que condensan actitudes psicológicas y visuales de una sociedad que llegó trastocada al siglo XXI.



La pintura de Tapia es una suerte de anagrama resuelto a partir de la topografía laberíntica de un segmento urbano seleccionado en el banco de imágenes que reposa en la memoria. No son reales, menos los gatos que en sus rincones pululan y se enfrentan al espectador como queriendo defender un territorio inexpugnable. El artista explora axiomas secretos de significados kafkianos escondidos en paranoicas arquitecturas de vértigo. Pero también estas arquitecturas imposibles albergan conversaciones del silencio. Están allí, cosificadas en un espacio metafísico sin tiempo. Espacio cargado de contornos definidos por la fuerza cromática de un color aparentemente sin discurso visual coherente. Sin embargo, esta fuerza cromática testifica la realidad misma de la pintura, es lo más cierto que la habita. El color juega papel fundamental. Una amplia paleta dominada por rojos, amarillos y verdes, aplicados metódicamente sobre las múltiples zonas de diferentes dimensiones, divide la estructura total en fragmentos caleidoscópicos expresados en los esplendores de brillantes colores del trópico y de la espléndida artesanía centroamericana. No sería descabellado relacionar la fuerza cromática de Tapia con la decoración de los exquisitos objetos de la artesanía costarricense, a la vez que se emparenta con la pintura de coloristas como Henry Matisse con su carga decorativa y también con la expresión de violencia psíquica y física del color visual de van Gogh. No puede faltar aquí mencionar el humor que permea este trabajo. Tapia es un hombre de un fino humor que representa en su obra con profunda sutileza, tal vez los gatos sean personajes de esta iconografía simbólica que impone una acción específica como inventario personal de vida cotidiana.

Una extraña composición, a veces agresiva en su disposición sobre el soporte, hace imperativo que el color rebase las fronteras de lo convencionalmente aceptado en circunstancias artísticas académicas. Si fuese necesario ubicar esta obra en contextos estilísticos correspondientes a las vanguardias históricas, por la fiereza y exultación cromática compartiría banco con el más exacerbado expresionismo; mientras que por la composición, aparentemente dislocada por complejos escorzos y ejes estructurales arbitrarios, estaría ubicada en un espacio metafísicamente significativo en perpetuo movimiento. El acto de pintar es en Tapia acto épico que se traduce en “espectáculo” visual. Las formas trascienden los límites del soporte para proyectarse al infinito igual que rayos de colores perceptibles solo a la imaginación del que mira. La calidad plástica es completa, lo que el artista desea expresar está allí respetando todas las reglas de la buena pintura.

Carlos Tapia crea pintura y la vive como experiencia sensible personal. Arquitecturas Imposibles son realidades no posibles, pero siempre previsibles en el imaginario colectivo. Esta obra, al final, corresponde a testimonios de la presencia del Ser, como forma abstracta, como forma gato, como forma tigre u otra cualquiera que la mente puede inventar, a pesar de su evidente figurativismo seguirán siendo invenciones del artista. Desde lo más profundo de su inquietud creadora, él propicia un encuentro de pasiones evocativas ligadas a universos poblados de elementos y formas donde no se concibe la agitación ordinaria de la cotidianidad.

Bélgica Rodríguez
Caracas, septiembre 2011


Carlos Tapia
Paisaje Urbano
Desde el 05 de febrero de 2012
Galería Medicci
Calle París con Nueva York, Edf. Themis Mary, PB.
Las Mercedes. Caracas
Tel: 212 992.3095
www.medicci.com
Horario
Martes a Sábado: 9am-5pm
Domingos y Lunes: Cerrado



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sábado 4 de febrero de 2012

Beatriz Olano expone en NC-Arte. Esquema Estructural


El año de actividades inicia en NC-arte el sábado 4 de Febrero a las 11 a.m. con la presentación de la propuesta de la artista colombiana Beatriz Olano, quien ha trazado para este espacio, como es característico de su obra, una intervención única, nacida del diálogo con su estructura y modulaciones particulares. La intervención en este caso juega además con una serie de creaciones del campo de trabajo menos conocido de Beatriz Olano, que es el dibujo, en el que también se desempeña con sorprendente calidad y versatilidad con recursos de la geometría abstracta y con un personal y muy rico conocimiento del color, en ocasiones, en juego con variaciones en blanco y negro.

Es la primera oportunidad en que se presenta en Bogotá una amplia selección de dibujos de Beatriz Olano y en la que se hace entender en el contexto de una gran instalación y de otras más pequeñas, que todo el trabajo de esta artista: instalaciones, intervenciones espaciales y objetuales, dibujo y pintura es producto de una observación sin límites sobre el tiempo y el espacio.



Aunque Beatriz Olano ha expuesto en diversas oportunidades en el país, sobre todo en Medellín, su ciudad natal, por el tipo de obra abstracta que realiza es mayormente reconocida por la crítica internacional que por la nacional, sobre todo en los países en los que la geometría abstracta es una tradición rica. En estos, la propuesta de Beatriz Olano se comprende innovadora y de gran potencia expresiva. Beatriz Olano posee un gran dominio de la construcción armónica geométrica, lo que se expresa en los de muy diversos ritmos en que organiza sus composiciones, en las cuales además, trabaja con incomparable conocimiento del color y de las posibilidades de la linealidad.

En Bard College, en donde concluyó su maestría en pintura, después de realizar estudios en Visual Arts en N.Y., es recordada por algunos de quienes fueron sus profesores como una de las mejores artistas del mundo que ha pasado por esa universidad. En la obra de esta artista hay referencias ricamente interpretadas del trabajo de artistas de la tradición abstracta de Europa y Norteamérica, como también de latinoamericanos entre los que se cuenta Helio Oiticica. Entre lo trabajos contemporáneos mas queridos por la artista se encuentran el de Jessica Stockholder, Fred Sandback, Richard Tuttle y James Turrel.

Beatriz Olano
Esquema Estructural
Del 04 de febrero al 10 de marzo de 2012
NC-arte
Carrera 5 No 26b-76, Bogotá
Tel. 282 1474



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jueves 2 de febrero de 2012

Exposiciòn de Pinturas de Adriàn Paiva en el Centro Cultural Recoleta



Siete pinturas y un dibujo de gran formato componen esta muestra sobre los humedales del Delta. Durante siglos los humedales fueron considerados tierras marginales que debían ser drenadas o recuperadas, para mejorar las condiciones sanitarias, afectarlos a la producción o a la especulación inmobiliaria. Actualmente ese concepto ha cambiado. La región del Delta bonaerense es un humedal que por su importancia hay que conservar.
"Registro de enfoques que, en general, antes de estar centrados en el paisaje como panorama, fraccionan la espesura o el sitio y lo abordan con una fuerza expresiva y con un desprejuicio formal, que arrebata cualquier intento de reducir el paisaje a su anécdota. Las ramas pinchan, las noches están cargadas de humedad, la tierra se adhiere a los zapatos".

Adrián Paiva
Off
Sala 10
Del 2 al 26 de febrero de 2012
Centro Cultural Recoleta
Junín 1930 (C.P. 1113) Buenos Aires
Lunes a viernes de 14 a 21 hs.
Sábados, domingos y feriados de 10 a 21 hs.
Tel.: 4803 1040



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lunes 30 de enero de 2012

La Muestra del Artista Gustavo Pèrez. Obra reciente



Con el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el destacado ceramista mexicano Gustavo Pérez expondrá por primera vez en el Museo del Palacio de Bellas Artes, a partir del 20 de diciembre, una muestra que integra 81 piezas en cerámica que fueron creadas entre 2005 y 2011, por lo que se trata de la más reciente producción de este artista. Dicha exhibición estará disponible hasta el 19 de febrero.
“Exponer en el Museo del Palacio de Bellas Artes representa muchas cosas, pero la más importante es saber que va haber mucha gente que vea mis vasijas y pensar que la cerámica puede ser considerada con más interés y atención a partir de ser expuesta aquí. Puede ser algo muy significativo para la cerámica mexicana”, expresó el artista mexicano.
La muestra Gustavo Pérez. Obra reciente podrá visitarse hasta el 19 de febrero de 2012. Se trata de una exposición que se constituye como un reconocimiento al ceramista ganador del Premio Nacional de Cerámica 2010, considerando las modificaciones de su trabajo plástico e incluyendo la labor artística realizada en sus últimas residencias en Francia y Oaxaca.
Sobre su proceso de trabajo, el artista explicó que resulta muy variable: “Sobre todo cuando hay que hacer algo nuevo, se debe tener la confianza de que el material va a generar un diálogo. No es la intención de imponer mi voluntad al material sino estar atento a sus reacciones. El barro tiene cosas muy importantes qué decir en términos de plasticidad, forma y volumen, y hace falta sentir lo que propone como posibilidades que al paso del tiempo se vuelven un tema”.
Explicó que en su arte existe una necesidad de adaptarse a las circunstancias, al momento y saber cuándo quedarse en el tema. “Insistir en lo que se está desarrollando y cuándo es que se debe entender a la nueva curiosidad respecto al tema con el que uno se comprometió. Es atender las exigencias del proceso creativo”.

Dijo que los temas que aborda y las influencias que tiene no son muy precisas. “Mi proceso ha sido sedentario, algo que ha determinado que los temas que he desarrollado es que los he encontrado yo mismo. Lo que hago es el resultado de hallazgos personales que no pertenecen a ninguna tradición. Los efectos y algunas características de mis piezas no se encuentran en el trabajo o tradición del mundo, algo que ha sido una sorpresa para mí”.
“Mi idea más importante es que se debe trabajar mucho. Para mi fue fundamental que pasaron casi 25 años antes de encontrar algo profundamente personal y fuerte, cuando mi búsqueda adquirió una presencia que lo hizo reconocible como ‘el trabajo de Gustavo Pérez’, algo que se dio a conocer en muchas galerías del mundo”, agregó.

Resaltó la importancia de brindar apoyo a los jóvenes ceramistas y la necesidad de más proyectos de rescate a este arte. “Las opciones que existen para los artesanos son la de producir con gran calidad objetos que merezcan ser considerados obras de arte o vivir de una manera muy modesta. Los oficios han sufrido transformaciones a lo largo de la historia en todo el mundo y la tecnología ha modificado las formas de producción y ha hecho que se desvirtúe la tradición”, aseguró.
Jenifer Rosado, coordinadora de exposiciones del Museo del Palacio de Bellas Artes y responsable del proyecto, dijo que la muestra Gustavo Pérez. Obra reciente fue curada por el equipo del Museo del Palacio de Bellas Artes. “Se hizo una preselección de alrededor de 130 piezas y sobre las obras más atractivas e interesantes se montó esta exposición, con la idea de que no fuera un recorrido cronológico sino más bien estético y apelando a los temas que ha tratado el maestro en los últimos años de trabajo”.
Itzel Vargas, directora del Museo del Palacio de Bellas Artes, afirmó que en el marco de la exposición se realizarán, de manera gratuita, diversas actividades paralelas: El 12 de enero habrá un recorrido por la muestra y una charla dirigida por el mismo artista; el día 19 se ofrecerá una visión alterna de la exposición con un recorrido conducido por el coleccionista Carlos Pellicer, y el 2 de febrero se dará una visita especial al taller de cerámica de Aurora Suárez en Cuernavaca, Morelos.

Gustavo Pérez
Obra Reciente
Finaliza el 19 de febrero de 2012
Museo del Palacio de Bellas Artes
Av. Juárez s/n, esq. Eje Central Lázaro Cárdenas
Centro Histórico
CP 06050, Cuauhtémoc, Distrito Federal
Tel.: (55) 5512 2593



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viernes 27 de enero de 2012

Exposiciòn Modalidades del Dibujo tradicional



A partir del domingo 29 de enero a las 11 de la mañana, el Gabinete del Dibujo y de la Estampa de Valencia se engalana para mostrar un grupo de dibujos de la Colección Topel Páez en la que se podrán apreciar obras de artistas regionales, nacionales e internacionales. La muestra pretende ilustrar de manera fresca y diáfana las modalidades del dibujo apoyados en las creaciones de artistas de la talla de Arturo Michelena, Antonio Herrera Toro, Braulio Salazar, Héctor Poleo, Pascual Navarro, Francisco Narváez, Pedro Centeno Vallenilla, Emilio Boggio y Wladimir Zabaleta, entre otro nutrido grupo de importantes artistas.
En la exposición Modalidades del dibujo tradicional. Colección Topel Páez, el Gabinete del Dibujo y la Estampa de Valencia, da inicio a un programa de exposiciones didácticas que se desarrollarán en torno al conocimiento de los conceptos, clasificaciones, procesos técnicos, materiales y aspectos estéticos de las expresiones artísticas que le dan el perfil a la institución, el Dibujo y la Estampa. Así mismo, aprovecha la oportunidad para mostrar un conjunto de dibujos de la Colección Topel Páez que ilustran al espectador sobre las diversas modalidades en las que se nos puede presentar un dibujo (bosquejo, esbozo, estudio, apunte, proyecto, boceto, borrón). Representa, además, en el marco de su sexto aniversario como institución cultural valenciana, una primera aproximación y estudio de carácter investigativo sobre la colección que atesora el Gabinete”, así lo expresa Lizett Alvarez Ayesteran, directora de la institución y responsable de la curaduría y montaje de la misma.
En cuanto al dibujo como medio artístico, la directora expresa que: “en su concepción más tradicional, el dibujo, es la representación gráfica hecha a base de líneas y se sombras sobre un soporte bidimensional. No obstante, esta sencilla definición encierra un espectro complejo en donde la imaginación, la creatividad, la idea, el dominio de la técnica y el proceso creativo se manifiestan en su más pura expresión. Así, el dibujo posee sus características que lo diferencian de otras manifestaciones artísticas y en ellas se encierran las diversas modalidades o tipologías en las que se desarrolla esta técnica. Bocetos, borradores, bosquejos, proyectos, esbozos, estudios, apuntes, son, en la mayoría de los casos, adjetivos que fungen como sinónimos de los que entendemos como un dibujo. Sin embargo, la naturaleza de cada uno de ellos encierra una determinada intención que estará definida por el uso, propósito, finalidad y fijación de este gesto creativo”.
La exposición permanecerá abierta al público hasta el 26 de febrero de 2012 tiempo durante el cual se llevarán a cabo visitas guiadas y talleres para público general. De lunes a viernes de 9:00 am a 5:00 pm, sábados de 11:00 am a 3:00 pm. y domingos de 11:00 am a 2:00 pm. El acceso a la muestra es completamente gratuito y está abierta a todo público.

Gabinete del Dibujo y de La Estampa de Valencia
Colección Topel-Paez
Urb. Santa Cecilia, Sexta Transversal, #11, Valencia, Venezuela
0241 - 825 21 85 / 0414 437 1971
www.gabinetedeldibujo.com



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lunes 23 de enero de 2012

Colectiva de Grabado en la Galerìa Biblioteca de Santiago



En los últimos años la gráfica ha cobrado gran fuerza como medio plástico y visual. Así lo demuestra el Taller de Grabado Kimkilen que nos presenta la exposición “El vestido, no hay puntada sin hilo”, en la que doce artistas de Perú, Chile y Argentina entablan un debate visual a partir de la creación de una serie de imágenes en torno a un objeto común a todos, el vestido.

Es así que se desplazan por diferentes territorios de la reproducción desde los orígenes de la palabra hasta lo que significa el vestido hoy en día, reflexionando sobre su impacto social, su distribución comercial, analizando conceptos actuales como las passarellas, y el aparato de poder que genera el glamour de un objeto.

Muestra curada por el artista y grabador chileno Marco Duran, cuyo objetivo es presentar, a través de este tema, las tendencias del grabado contemporáneo. La misma que podrá ser vista a partir del jueves 15 de enero (se inaugura a las 18_:30 p.m.) en la galería de la biblioteca de santiago, sala 1) hasta el 27 de febrero.

Participan 12 artistas; entre los Peruanos se encuentran Máximo Antezana, Olga Flores, Julio Garay Terrazas, Jessica Liñán, Verónica Noriega, Zoila Reyes, Carolina Salinas y Fabiola Vizcardo. Además tenemos a los chilenos Mauricio Bravo, Marco Duran, Antonio Guzmán, Javiera Marín, Claudia Tapia y Ricardo Villarroel; y de Argentina Mariela Leal y Carolina Simon.

Taller Kimkilen (conocimiento en idioma mapuche) es un taller de grabado en el cual los fotógrafos, artistas visuales y profesionales de la imagen pueden desarrollar su obra con calidad de exhibición. Promueve además el arte gráfico y el intercambio de artistas de diferentes nacionalidades. El taller está dirigido por Marco Duran y Carolina Salinas los cuales realizan clases introductorias al grabado, abarcando desde las técnicas tradicionales hasta conceptos modernos del grabado y sus desplazamientos a otras acciones artísticas.

Sobre las obras
Perú
La propuesta de Julio Garay recoge desde la simple representación de la camisa de colegio, la nostalgia por los tiempos idos de la niñez y la carga sentimental que se es esconde detrás de este ícono.

Olga Flores valiéndose del bordado y la estampa, plantea el tema de los desplazamientos de las identidades que se generan en estos traspasos / procesos que de manera similar se producen en las dinámicas sociales, políticos y culturales
Fabiola Vizcardo percibe la vestimenta como un elemento estereotipador del hombre y la mujer, estableciendo niveles socioculturales de diferenciación a partir de la imagen y la conducta, conduciendo a un encasillamiento.

Máximo Antezana, crea a partir del mural (papel) impreso, la ficción de una tela cuya aplicación, lo lleva al límite de sus aplicaciones como elemento que no solo es destinado a cubrir los cuerpos sino, y en un sentido desplazamiento emocional, a cubrir espacios o zonas arquitectónicas, adoptándoles de una carga lúdica.



Verónica Noriega se ocupa de la relación del cuerpo con las cosas de su entorno, al grado de reconocer su valía a partir de la función que estos cumplen en su correspondencia útil con el cuerpo, descubriendo en el vestido y en el acto del vestir y desvestir, velar y develar, la acción práctica de un ritual que conlleva a un constante reconocimiento y revaloración de la persona.

Carolina Salinas juega con el significado del “mandil” como elemento protector al llevarlo hacia el campo mágico religioso, relacionándolo con el detente, objeto que desde su materialidad permite establecer un estado espiritual en correspondencia con el deseo de alcanzar y mantener un bienestar constante.

Chile
Mauricio Bravo cuestiona e indaga sobre el carácter artificial de nuestra identidad y sus respectivos códigos comunicativos al yuxtaponer elementos gráficos (estereotipos) como ojos, bocas, narices de hombres y mujeres tomados del publicista americano Andrew Loomis.

Claudia Tapia parte del concepto del maquillaje y del uso de la técnica del tapiz para traer a la memoria la relatividad del significado del color rojo según las creencias y los diversos estamentos sociales y la época, reforzando ese descubrir a partir del sentido oculto que guarda el traje y los elementos que la componen.

Javiera Marin plantea la vigencia del pasado, en este caso desde la imagen de la moda femenina de los 60. La propuesta posee un carácter móvil mediante la perforación parcial del soporte (proceso de desmaterialización) que sin afectar a la imagen, refuerza su presencia fantasmal a través del juego de la luz y la sombra. Así logra que la imagen congelada en el pasado transite con el presente.

Ricardo Villarroel propone un trabajo crítico y político. Muestra la técnica del corte y confección de una sotana romana, las telas negras yuxtapuestas y expuestas sobre una tela blanca, se despliegan estas hacia un juego de gestos, de roces con el soporte tela por parte del espectador (gesto provocador, por la materialidad del cuerpo de obra), un cuerpo que se mueve de su vocación hacia otro lugar, y cuya imagen frontal devela lo oculto en una segunda imagen, la del sacerdote-chileno acusado de violaciones. Desvestir la trama, hacer movible el corte y la confección, permite aquí la confesión del mismo sistema: social/político y cultural.

Antonio Guzmán revela desde el traje de primaria, la implantación de una educación falsa en su moral y en su información, revestida de un conocimiento absoluto, estático al que hay que aceptar y callar. De allí que la imagen del personaje animado “Pinocho” ponga en estado de cuestionamiento de la verdad y credibilidad dicha situación.

Marco Duran alude a un proceso de purificación y limpieza, un nuevo despertar a partir de un proceso simbólico, acto chamánico, en la que interviene imprimiendo (de manera menos barroca) una gran tela cruda en la que ve representar el presente arrastrando parte de su pasado y por tanto, su memoria, en una sociedad que se torna cada vez más fría.



Argentina
Carolina Simon en su obra “Tejido Urbano, Tejido Orgánico” superpone el cuerpo sobre la trama de la ciudad, estableciendo una relación comparativa entre los espacios corporales con los urbanos. Aquí el vestido se hace parte de la ciudad, de la trama social y política, y la trama urbana se hace parte del cuerpo, de la estructura del organismo con sus vías principales, y periféricas que comunican lo espacial físico y con lo espacial emocional, en aspectos relacionados con el lugar que ocupa el cuerpo en la ciudad y la ciudad en el cuerpo, saltando desde el plano artístico a construir los imaginarios en el espectador.

El trabajo de Mariela Leal, “Vestido para un medio perro y perros” plantea la violencia expuesta y descarnada. Para ello se vale de operaciones de corte y confección, tomando como metáfora el lápiz para transformarlo en hilos que devienen en una obra-díptico en la que destaca la técnica del brocado cuyos elementos ornamentales (flores) son dispuestos de manera azarosa en el muro, como un gran pellejo animal el cual queda expuesto a una jauría que se desplaza simétricamente entre retazos de cuerpos fragmentados a la espera de un ataque.

El Vestido, No hay Puntada sin Hilo
Del 15 enero al 27 de febrero de 2012
Galería Biblioteca de Santiago
Sala 1
Matucana 151, Quinta Normal, Sala 1
Santiago, Chile



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viernes 20 de enero de 2012

Josè Marìa Cao, padre de la Caricatura Argentina



La muestra, que podrá visitarse hasta el 12 de febrero de 2012, incluye alrededor de 80 litografías y dibujos originales (tintas y técnicas mixtas), publicados en el periódico Don Quijote y en las revistas Caras y Caretas y Fray Mocho, impresas en Argentina a fines del siglo XIX y principios del siglo XX

Sobre el artista
José María Cao es considerado el “padre” de los caricaturistas argentinos. Nacido en Galicia, Cao emigró a la Argentina antes de cumplir los 20 años de edad. Comenzó a trabajar en el periódico Don Quijote, fundado por Manuel Sojo, y firmaba sus trabajos como Demócrito II. Asimismo, se desempeñó como jefe de dibujantes en la revista Caras y Caretas desde su fundación (1898). Tiempo después fundó con otros dibujantes el semanario Fray Mocho, donde trabajó hasta su muerte, en 1917..

Según Julio Neveleff, “a pesar de su incesante actividad en diferentes medios, fue en Caras y Caretas donde encontró su madurez como ilustrador y el reconocimiento popular. Según Manuel Mayol, otro de los grandes dibujantes de aquellos años, Cao fue el «ironista más agudo y sutil, el caricaturista más fino, mordaz, ingenioso y afirmativo que ha existido en este continente. [...] A su aguda y certera vista era inútil ocultar las pequeñas debilidades que todos poseemos. Sin mirar, veía; y las corazas más seguras carecían de eficacia ante sus infalibles arremetidas. [...] Por ahí andan innumerables caricaturas (algunas de ellas cuidadosamente ocultas) verdaderos tratados de psicología, revelaciones sorprendentes, que han causado, por su fidelidad, más de un serio disgusto de esos que perturban el sueño. Muchas veces ha sido necesario contenerle porque de su lápiz salían a menudo caricaturas verdaderamente demoledoras. [...] Sentía secreta complacencia en volver del revés esas figuras decorativas que aparentan ser algo y no son nada...”

José María Cao: Padre de la Caricatura Argentina
Finaliza el 12 de febrero de 2012
Museo Eduardo Sívori
Av. Infanta Isabel 555
Buenos Aires - Argentina
011 4774-9452 / 4772-5628 / 4778-3899
Horario: Martes a Viernes de 12 a 20 hs.
Sábados, Domingos y feriados de 10 a 20 hs
Entrada: $1.
Sábados y miércoles, gratis
Fuente: Prensa Museo Sívori



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